
Sarandë y Ksamil: Riviera Albanesa
Sarandë y Ksamil se han convertido en dos de los destinos más atractivos del sur de Albania. Ubicadas frente al mar Jónico, muy cerca de la isla griega de Corfú, estas ciudades combinan playas de aguas cristalinas, historia, naturaleza, buena gastronomía y una excelente ubicación para hacer excursiones de un día. Este viaje está pensado para quienes desean disfrutar la Riviera Albanesa sin perder tiempo improvisando. Desde la llegada a Tirana, el traslado hacia Ksamil, las noches en Sarandë y el regreso final desde la capital, cada etapa permite descubrir una Albania auténtica, mediterránea y sorprendente.

Ksamil: playas turquesas y el inicio perfecto del viaje
Ksamil es uno de los lugares más famosos de la Riviera Albanesa y una parada ideal para comenzar el recorrido por el sur del país. Sus playas de agua clara, sus pequeños islotes y su ambiente relajado lo convierten en un destino perfecto para descansar después del viaje desde Tirana.
La ruta recomendada inicia con llegada al aeropuerto de Tirana, puedes alquilar un automovil, de lo contrario si quieres ahorrar haces el traslado en transporte público hacia la terminal de buses. Desde allí se continúa hacia Sarandë y luego se toma un taxi privado hasta Ksamil. Esta opción permite ahorrar, pero también requiere organización, especialmente si se viaja con maleta o se llega por la tarde.
Durante la estancia en Ksamil, lo ideal es dedicar un día completo a sus playas principales, como Ksamil Beach, Bora Bora Beach o Lori Beach. También se puede visitar Butrint, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Albania, ubicado a pocos kilómetros de Ksamil. Es una excursión perfecta para combinar historia, naturaleza y cultura en una misma mañana.
Una recomendación importante es llevar efectivo en moneda local, protector solar, agua y calzado cómodo. Aunque Ksamil es turístico, algunos trayectos, entradas pequeñas o servicios locales pueden pagarse mejor en efectivo.

Blue Eye, Gjirokastër y Castillo de Lëkurësi: la excursión imprescindible
Uno de los planes más completos desde Ksamil o Sarandë es la excursión que combina naturaleza, historia y vistas panorámicas. En un solo día se puede visitar el Blue Eye, el Monasterio de San Nicolás, Gjirokastër y el Castillo de Lëkurësi.
El Blue Eye, conocido como Syri i Kaltër, es una fuente natural de aguas intensamente azules y cristalinas. Es uno de los lugares más fotografiados de Albania y una parada obligatoria para quienes visitan el sur del país. Conviene llevar agua, algo de efectivo para la entrada y ropa cómoda, ya que puede haber caminatas cortas dentro del área natural.
Gjirokastër, por su parte, es una ciudad histórica conocida como la “ciudad de piedra”. Sus calles empedradas, casas otomanas y castillo la convierten en una de las visitas culturales más bonitas del viaje. Es ideal para caminar sin prisa, tomar fotos y conectar con la historia albanesa.
El día puede finalizar con una parada en el Castillo de Lëkurësi, uno de los mejores miradores de Sarandë. Desde allí se obtienen vistas espectaculares de la bahía, la ciudad y el mar Jónico. Es especialmente recomendable al atardecer.
Consejo práctico: para esta excursión conviene salir temprano, llevar chaqueta ligera, efectivo para entradas y comida, y confirmar siempre el punto de recogida con anticipación.





Sarandë: base perfecta para descubrir el sur de Albania y cruzar a Corfú
Sarandë es una ciudad costera tranquila, bien ubicada y con ambiente mediterráneo. Es perfecta para pasar varios días porque permite descansar frente al mar, caminar por el puerto, disfrutar restaurantes con vistas y hacer excursiones cercanas sin cambiar de alojamiento constantemente.
Durante la estancia en Sarandë, una buena opción es dedicar un día a recorrer la ciudad, caminar por el paseo marítimo, visitar comercios locales y disfrutar de una cena frente al mar. Para quienes buscan playa sin complicarse, Saranda Beach es una alternativa cómoda y accesible.
Otra experiencia recomendada es hacer un tour en barco hacia playas y calas como Kakome, Krorez o Turtle Cave. Estos recorridos permiten conocer zonas más escondidas de la costa y disfrutar aguas cristalinas lejos del movimiento del centro.
Además, Sarandë tiene una gran ventaja: su cercanía con Corfú. Desde el puerto se puede tomar ferry hacia la isla griega y hacer una excursión de un día, esto es mas económico que solo tomar el Ferry. Para esta salida es importante llegar con anticipación, llevar pasaporte y recordar que se cruza una frontera internacional. En Corfú se puede visitar la Ciudad Vieja, Spianada, la Iglesia de San Espiridón, las fortalezas y Paleokastritsa.
Para cerrar el viaje, lo más práctico es regresar a Tirana el día anterior al vuelo internacional. Así se evita viajar largas distancias el mismo día de salida y se puede aprovechar una última tarde para conocer la Plaza Skanderbeg, la Mezquita de Et’hem Bey, la Pirámide de Tirana o probar comida tradicional albanesa.





